viernes, 6 de mayo de 2016

Cómo aprender a bailar sevillanas (express)

Hey chicos, como ya os dijimos en una de las entradas anteriores, este fin de semana es la feria de nuestro pueblo (Paradas). Por eso, os quiero dejar aquí cómo aprender a bailar sevillanas en sólo cuatro pasos.




Bailar sevillanas es parte de la fiesta que se vive en el Real de Los Remedios. Vivir una semana de farolillos sin dar un paso de compás es posible, pero se torna mucho más divertido si se comparten unos bailes, se conozcan o no los pasos. Aquí van algunos consejos para no desentonar y disfrutar del ambiente festivo. Para empezar, dejar la vergüenza en casa.

Sigue al compañero. El primer paso para bailar por sevillanas –si no conoces que sigue la estructura de las seguidillas– es no perder de vista al compañero. Déjate guiar por la persona que controla mejor los movimientos y ve siempre justo al lado contrario del que tome quien tienes enfrente. Las cuatro coplas tienen un paso común o paseíllo. Apréndelo y úsalo como comodín para seguir el compás durante las cuatro sevillanas. El contacto visual es clave para no perderse.

Buena postura. Una buena postura corporal ayuda a mantener una imagen estética. Mirada y mentón, altos, hombros hacia atrás y el pecho fuera. Los brazos van arriba y abajo alternativamente. Recuerda que bajan por fuera y suben por dentro, nunca al contrario. Salvo excepciones, pierna que adelanta, brazo que baja. Si no consigues seguir los pasos, no dejes de mover los brazos, que es la parte que más luce.

Mueve las manos. Son un acompañamiento excepcional para dar cierta gracia y belleza a nuestros movimientos. Olvida eso de cojo la manzana, me la como y la tiro, porque las manos nunca pasan por la boca. Sí rotan hacia dentro y hacia fuera, con los dedos haciendo un abanico. Un gesto sutil, que viste mucho más nuestro baile. 

Historia de amor. En la primera copla, la mujer coquetea, y el hombre va a su encuentro en la primera estrofa. Ella se desentiende en la segunda y acaban la tercera con cuatro pases. La segunda copla es el acercamiento, más lento en la primera estrofa y con más gracejo en la segunda, mientras que se acortan las distancias en la tercera, con una vuelta lenta. La tercera copla es el engaño y ambos se cruzan de perfil, mientras que en la segunda se enfatiza el enfado con el taconeo y se cierra con pasadas de espaldas. En la cuarta copla, vuelve el acercamiento con algo de calma en la primera parte, un encuentro con pases de frente, en la segunda, y cuatro careos para acabar con la reconciliación.

¡A bailar! ¡Chao!

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